jueves, 18 de noviembre de 2004

El imán

La sentencia que condena a un imán a la cárcel por haber escrito su interpretación del Corán acerca de cómo golpear a las mujeres sin dejar huellas es una pasada. A la cárcel con un musulmán. ¿Lo cogen? Pero hay signos de arrepentimiento. Cuando hace un par de años surgió la lectura del imán de marras nadie dudó en condenarlo. Pero hoy... Es que con el islam hemos dado. Así que veremos en qué queda. En cualquier caso, lo importante es ¿qué se puede escribir y qué no? ¿Es el formato ‘Libro de instrucciones para maltratar’ lo ofensivo en este caso? ¿Y qué es El Príncipe de Maquiavelo? Y como ahora surgen códigos deontológicos, autorregulaciones y clamores por los contenidos de la televisión a unas horas, no sé qué pensar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario