lunes, 15 de noviembre de 2004

Símbolos

Hace 20 años (y empieza a ser muy molesto no tener tantos recuerdos con 20 años, sino tanta vida) visité y residí durante algunas semanas en Wiesbaden, ciudad alemana en la que aprendí algunas cosas (incluso a comer espinacas). Allí había entonces (por eso menciono la fecha, no sé ahora en qué parará) una calle llamaba Adolf. Preguntada la amable mujer que me alojaba quién era ese Adolf, respondió que sólo hay un Adolf en Alemania, y que el nombrecito de aquella calle se había quedado como recuerdo para toda Alemania. Entonces, y siguen siendo 20 años, Alemania no existía sino como dos repúblicas bien distintas, así que no sé si había otra calle semejante, del otro lado del muro. Y viene a cuento porque no quiero que retiren la estatua de Franco. No por tolerancia ni nada, pues hay que quitar placas y calles por todas partes, sino para seguir teniendo un lugar donde ejemplificar la protesta contra el régimen. ¿Donde van a tirar pintura, o insultos los que tengan necesidad? Dejadla, que la protesta que no pudo ser en su momento, aún sigue congregando a personas de bien.

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