jueves, 13 de enero de 2005

Soledad (II)

Aunque no estoy del todo solo respecto a las aspiraciones olímpicas de Gallardón (Javier Marías en El País Semanal del domingo 9 de enero también está en contra de los Juegos de Madrid) la sensación no se disipa del todo. Hoy es muy interesante el artículo de Emilio Guevara en El Correo. Y también lo que me ha sucedido hace unos minutos, cuando mi hija Paloma me cantaba al teléfono los poemas que ha aprendido en el colegio hoy. Atropelladamente, con titubeos y pausas, pero con corazón, se han sucedido las estrofas del conde Olinos en castellano y, después, de una canción de cuna en euskera, otra gallega y una última canción en catalán. Ni ella ni yo hemos entendido muy bien tres de las cuatro. Pero si hemos disfrutado con su intención. Y con su sonido. A mi me siguen fascinando las lenguas. Todas. Y las culturas. Qué lástima que haya que colocar a un montón de amigotes en las instituciones y que éstas hayan de ser creadas para colocar a los amigotes y que éstos hayan de justificar su sueldo defendiendo lo que no es atacado y...

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