miércoles, 24 de agosto de 2005

Los límites de la publicidad

Estuvimos viendo el otro día La pesadilla de Darwin, que es una pasada. Mejor que yo os la pueden explicar por ahi. A la conclusión lógica que sacamos tras comprobar que lo que es una pesadilla es ser europeo y occidental, se unió la reflexión sobre el consumo desmedido, sobre el hecho de que no sólo cubrimos nuestras necesidades elementales básicas, sino que las sobrepasamos con creces.
Esta es una civilización tan consumista que hemos convertido a la publicidad en el verdadero cuarto poder. A este respecto, he encontrado un par de cosas muy llamativas al respecto. Una en casa de Octavio Isaac Rojas y otra en Guerra Eterna, fuente siempre de muy interesantes comentarios. El de Guerra eterna está al final del post.

viernes, 19 de agosto de 2005

Las reglas de la guerra

La muerte de 17 militares españoles en Afganistán está trayendo a su vera algunas tonterías, las más protagonizadas por los miembros del partido popular, aunque aún no he oído al forense Trillo, a Federico el identificador, decir nada. Aún.
A lo que vamos. Es discutible nuestra presencia en Afganistán y, por tanto, la eliminación de riesgos para nuestras tropas, salvo el que se deriva de las propias carreteras españolas. Porque se nos ha olvidado, pero a cuenta de la muerte de unos soldados españoles en Bosnia hace años salieron a relucir las estadísticas y la guerra de los carriles se lleva por delante más militares que otra cosa.
Pero francamente, no sé para qué queremos un Ejército si no lo usamos, así que hay que ser serios: si nuestros socios y aliados nos piden que vayamos a un sitio, pues se lleva al Parlamento, se discute y se va o no según se vote. Perdida la oportunidad de mantener a España fuera de las organizaciones militares en 1982 y de disolver el Ejército, hay que fastidiarse y apechugar con la parte alícuota de «defensa de la democracia» que nos topa por ser occidentales, otánicos y etc.
Dicho esto, y como el oficio de militar tiene riesgos, hay que apoyar y callar: gracias por los servicios prestados, el valor, etcétera. Que a fin de cuentas les hemos pagado entre todos el viaje con los impuestos, les mandamos allí vía Parlamento, etc. Qué menos que ser agradecidos. Y en el agradecimiento se incluye no cuestionar la causa más allá de la estricta y legítima curiosidad.
¡Cómo! Defender la censura a estas alturas. Te haces viejo, pinche dinosaurio. No. Viejo lector de Clausewitz, el más grande teórico de la guerra, no puedo olvidar que una de las reglas básicas es no dejar que el enemigo sepa de tus bajas. Y no creo que sea bueno decirle a Al Qaeda que si, que ha vuelto a derribar un helicóptero. Es propaganda, y muy negativa en Afaganistán, un país en el que sólo se respeta la fuerza bruta.
Aunque esa ambigüedad no guste en Occidente.

miércoles, 17 de agosto de 2005

Qué tiempos

Ya me pasó con la muerte de Larry Collins. Se me mueren los personajes. Hoy leo sobre la desaparición de Alexander Gomelski,un entrenador de baloncesto legendario.
Es la sensación de que desaparecen periodos de mi vida lo que me inquieta. Gomelski representa una parte de mi vida muy intensa y lejana, de fines de semana trabajando y aprendiendo sobre baloncesto.
Vuelvo de las vacaciones muy reflexivo. Ay los 45. Ahora que caigo, 45 es el número de la línea de autobús que yo cogía para ir al cole. 45 Pza. Legazpi - Pte. García Moreno. Nunca llegué al final, al tal presidente García Moreno de la cabecera de línea. No sé bien dónde está esa calle o lo que sea, por Cuatro Caminos, supongo.
Tal vez todavía no esté preparado para llegar al final de la línea 45.

miércoles, 10 de agosto de 2005

Balance

El otro día cumplí 45 años. Empecé en el oficio del periodismo con máquina de escribir y grandes salas repletas de archivadores metálicos con las carpetas y sobres que contenían las fotografías ordenadas alfabéticamente. Hoy... ya sabemos lo que hay. Pero no encuentro diferencia a la hora de reflexionar sobre mí. Soy el mismo, tengo la misma curiosidad y las mismas ganas de aprender que entonces. Y ciertos anhelos se han cumplido: recuperar la información es cada vez más fácil y también crearla.
Por cierto, aunque nunca leáis esto, gracias por estar a mi lado y hacerme como soy. Todos (bueno algunos y algunas no, pero esto que quede entre nosotros).

jueves, 4 de agosto de 2005

Citas y más

A veces las ganas de contar los descubrimientos le rompen a uno por dentro y salen casi como el polvo, el gas y el vapor que forman las colas de los cometas. Lei ayer a Gregorio Morán atrasado (La Vanguardia (€) del 30 de julio) una cita espléndida:
«Tedio me causa ya el vivir, soltaré mi lengua, aunque sea contra mí; hablaré en medio de la amargura de mi alma»
Lo escribió para una misa magnificat Tomás Luis de Victoria en 1605. Hace 500 años.

martes, 2 de agosto de 2005

El regreso

No es ninguna película. Es que he vuelto de mis merecidas vacaciones. Veremos si encuentro tiempo para contar alguna cosa de interés. Porque la desconexión ha sido absoluta, o casi, que luego siempre hay algún pariente, una tele en un bar o una emisora que te dice cuántos se han abrasado por culpa de la barbacoa o de cómo van en Londres.

A cuenta de eso: si los atentados de Londres hubiesen sido anteriores al 11 de marzo en Madrid, ¿hubiese Blair acusado al IRA? ¿Habrían manipulado igual Aznar y los miembros de su Gobierno: Zaplana, Rajoy Acebes...?

Ayer Saramago publicó un artículo que suscribo casi en su totalidad, dedicado a la única causa del terrorismo que no se menciona nunca: Dios es el problema.

Si. Y hasta que no desaparezcan del pensamiento y de la práctica humanas las divinidades, cielos, recompensas y halagüeños futuros, la superstición, la ignorancia y el desprecio por el pensamiento ajeno seguirá campando por la Tierra.