jueves, 4 de junio de 2009

El reino de la humildad, de Juanma Roca

También podía haber titulado esto como "A buenas horas, ahora va a resultar que la culpa no es de nadie". Luego veremos porqué.
Ayer, mientras buscaba lo relativo al Monday Reading, me acordé que la semana pasada estuve en la presentación de este libro y a la que asistieron dos personas a las que tenía interés en conocer: Juan Fernández-Aceytuno y Antonio Garrigues.
El primero es un experto en conocimiento empresarial, presidente de la Sociedad de Tasación y el responsable de una red dedicada también a los estudios económicos llamada Knowsquare. El segundo, miembro de una familia muy importante de abogados y juristas, es presidente y consejero de muchos organismos independientes y oficiales, como ACNUR o la Fundación Príncipe de Asturias. También estaba presente el autor, Juanma Roca.
La presentación fue interesante en la medida en que al hilo de la crisis se desarrollaron algunos conceptos que, hace sólo unos meses, hubiera sido impensable escuchar en una escuela de negocios. Porque la mayoría de los estudiosos, investigadores y profesores vivían en ese momento deslumbrados por el espejismo económico. Por eso salí de allí pensando que, tal vez, sólo tal vez, si este tipo de conceptos e ideas -muchas de sentido común- se hubiesen enseñado antes a lo mejor no estábamos dónde estamos y la economía mundial sería algo menos injusta.
No vale la pena hacer un texto muy elaborado, así que estas son las frases, mitad literales, mitad en espíritu de lo que los intervinientes dijeron.

La responsabilidad social de la empresa es la suma de la de todas sus partes, de las responsabilidades de todos sus cuadros.
Los derechos y las responsabilidades son individuales. (Juan Fernández-Aceytuno)

Hemos vivido un crecimiento económico sin esfuerzo. Hay que cambiar el modelo y apostar por los valores. Hay que crear nuevos conceptos para la época que viene.
Los valores morales tienen que existir. No es cierto que el hombre sea un homo economicus.
Se deben reducir los salarios de los ejecutivos con racionalidad y volver a los principios, aunque sea complicado
Puede que el libro sea exagerado, pero con codicia y vanidad no vamos a ningún sitio.
La ética es lo rentable, lo sostenible es la ética. (Antonio Garrigues)

Vivimos las consecuencias de una borrachera económica. Hay que regenerar, volver a lo básico. Encontrar líderes que sean sinceros, utópicos, religiosos y espirituales.
Gran parte de lo que nos ha pasado es por no saber los límites.
Necesitamos nuevos líderes: con una mirada más allá de sí mismos, que sigan a toda la empresa y con integridad para decir la verdad y reconocer los errores. (Juanma Roca)

Nadie señaló, y no hubo tiempo para preguntas, a cuántas promociones de directivos y cuadros de empresas se ha deformado contándoles justo lo contrario de lo que ahora empiezan a decir: responsabilidad, equidad, ética, moral...

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