domingo, 28 de marzo de 2010

Café y Periodismo, segunda edición

Ayer estuve en el debate que organizan la periodista de ABC Bárbara Ayuso y el director de comunicación de Ideas4all, Millán Berzosa, con el patrocinio de la Fundación Telefónica, la empresa Acens y un congreso de nuevas tecnologías y administración. En esta segunda edición, el tema estaba dedicado a las políticas y los periodistas.
Como invitadas, Cristina Cifuentes, vicepresidenta de la Asamblea Regional de Madrid por el PP; Fátima Ramirez, senadora del PSOE por Andalucía; Reyes Montiel, diputada regional por IU; y la periodista Irene Lozano, adjunta al director de la red de blogs Cuarto Poder. Mucho público en directo y siguiendo la transmisión del debate a través de Ágora News.
En general, fue un debate animado, en el que la política alcanzó un grado de humanización y cercanía difíciles de ver en otros foros. Las opiniones personales de Cristina, por ejemplo, no eran tan monolíticas como las de su partido. Fátima Ramírez fue la más cauta, quizás por ser la única con un cargo estatal y no autonómico.
Algunos asuntos se quedaron fuera, y la búsqueda de la equidistancia perjudicó algunas ideas interesantes, sobre todo cuando analizaron el papel de la mujer política y el tratamiento que los medios hacen a su labor. No puede haber equidistancia cuando son tertulianos y cronistas concretos en cabeceras también concretas los que ejercen un intolerable machismo
La tertulia se inició con una breve presentación de las políticas invitadas, muy conocidas por su activismo y por una utilización plena de las redes sociales como herramientas de comunicación con los ciudadanos. Cristina Cifuentes se refirió a la simbiosis que ambos grupos mantienen; Fátima Ramírez resaltó la importancia de que las políticas tengan más visibilidad y en las diferencias en el tratamiento de los medios cuando se refieren a mujeres u hombres.
Por su parte, Reyes Montiel se centró el descrédito y la desafección de los ciudadanos por la política y la preocupante respuesta de los medios, que no contribuyen a elevar el debate. Irene Lozano criticó que los medios no sólo tengan una línea editorial, sino una adscripción total al partido que la representa. “Es escandaloso que cada medio sólo mencione la corrupción del contrario”. También criticó el tránsito de los periodistas a los altos cargos políticos y la asimetría en la responsabilidad entre los políticos y los periodistas.
Comenzó entonces el debate, con las preguntas del público asistente y también a través de Twitter con la etiqueta #cafeperiodismo. Sobre el papel de Internet en sus actuaciones políticas, las tres coincidieron en su importancia. Cifuentes dijo que “es un instrumento más de mi trabajo, que enriquece el debate y permite estar en contacto con la sociedad.” Ramírez insistió en la visibilidad que las redes otorgan, mientras Montiel reconoció que “el político que no esté en las redes sociales está desfasado.
Acerca de la línea editorial y la crítica que Irene Lozano apuntó, Cifuentes quiso aclarar que cada empresa es libre de dirigirse al segmento que considere oportuno, a lo que la periodista contestó que “la exigencia de pluralismo interno es por higiene mental” y comentó que no estaba segura de que las redes sociales puedan delimitar el campo político como lo hacen los medios tradicionales.
Reyes Montiel apuntó que también es política la relación entre representantes y representados, para lamentar que los medios hagan montañas de pequeños sucesos, con lo que estuvo de acuerdo Cristina Cifuentes. Fátima Ramírez se limitó a defender la elección de medio.
Una pregunta sobre las televisiones públicas avivó el debate entre Cifuentes y Montiel a propósito de Telemadrid y la propia existencia de los canales autonómicos. Temo que ambas olvidaron el origen del problema y la falta de cumplimiento general de los estatutos y leyes que rigen a estas cadenas. Me gustó la reflexión de Fátima sobre RTVE y sus problemas laborales: “Si los trabajadores salen a la calle algo de culpa tenemos”.
Respecto a la presencia de las redes sociales y, en general, de los nuevos medios en los partidos políticos, sólo Fátima alabó el modelo del PSOE en éstos. Cristina y Reyes coincidieron en criticar la estrategia de sus formaciones. El debate entró en sus últimos minutos con la preocupación que manifestó Cristina Cifuentes por cómo perciben los ciudadanos la política. Irene Lozano le respondió que hay un descrédito de lo público, en el que los políticos tienen su responsabilidad. “El infotainment y la política del escándalo provocan una distorsión de la realidad” dijo.
El machismo en los medios recogió el mayor acuerdo entre las tres políticas, que coincidieron en señalar el tratamiento que se da a las informaciones de género o las actitudes diferentes con las que el mismo medio se presenta ante la sociedad. Una mención de Fátima Ramírez al Ministerio de Igualdad provocó algunas risas entre los asistentes, aunque no entendí el chiste.
La tertulia terminó con algunos comentarios sobre los gabinetes de prensa de los partidos, la actitud del PSOE ante la Ley de Economía Sostenible y la ausencia de Francisco Camps de un congreso en Valencia.

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