miércoles, 3 de noviembre de 2004

Espesura

Hay muchos asuntos de la realidad, de la verdad que decíamos el otro día. Pero estoy un poco espeso. Cada vez me da más miedo la dejación, el abandono de los medios de comunicación de su función y de cómo la propaganda y la estupidez lo invaden todo. O la mezquindad, respecto a este partido o aquél, la permanente confusión entre lo que es y lo que nos gustaría que fuera, la falta de rigor casi absoluta de los periodistas y los políticos. Y el fantasma de la censura en televisión a cuenta de los contenidos aptos para chiquillos. Claro, como somos los padres los que usamos la televisión como guardería, lo que exigimos es que los profesores no sean pederastas. Asi que, hala, que la televisión tenga norma y rango de guardería. Pero no la apagamos.

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