miércoles, 26 de febrero de 2014

Declaración conjunta de la Red y los autores culturales sobre la LPI #canonAEDE

El pasado 14 de febrero de 2014 el Consejo de Ministros aprobó el proyecto de reforma de la Ley de Propiedad Intelectual (texto publicado en el B.O.C.G. el 21 de febrero).

Este proyecto de Ley, arcaico en su concepción, recorta numerosos derechos en España, afecta muy negativamente a amplios sectores de la sociedad, pone en peligro la cultura libre y cuestiona el funcionamiento de internet, limitando la cita y el enlace a una actividad meramente mercantil.

Esto ha generado un rechazo inmediato y casi unánime desde todos los ámbitos posibles por los motivos que exponemos sintéticamente a continuación.

1. La protección de la propiedad intelectual en internet no se garantiza imponiendo cánones o tasas arbitrarios. Por el bien de la economía española, ha de garantizarse la sostenibilidad de los creadores digitales en su conjunto, no sólo de una parte. Un sector se desarrolla fomentando los nuevos modelos de negocio digitales en lugar de destruirlos. Cualquier derecho nace del diálogo entre todas las partes afectadas.

2. La Constitución Española consagra, en su artículo 20, el derecho fundamental “a comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión”, lo cual debeconjugarse con cualquier derecho de propiedad, pero jamás anularlo.

3. Adicionalmente, esta ley cercena otros derechos fundamentales, afecta a valores democráticos esenciales y limita el libre acceso a la información y a la cultura. Ignora la declaración de los Derechos Humanos, conculca derechos constitucionales como la libertad de expresión y la libre creación, viola el secreto de las comunicaciones, es un ataque directo a la neutralidad de la red y no respeta un derecho individual básico: que cada cual ofrezca su obra bajo las condiciones que considere oportunas.

4. La figura del “derecho irrenunciable” derivado de citar textos en internet afectaría sin excepción a todos los creadores y les impediría renunciar voluntariamente a ese derecho. Ello pondrá en serio peligro las licencias Creative Commons, ampliamente extendidas y que actualmente ofrecen cobertura jurídica a los derechos de autor de una parte muy significativa de los contenidos de la Red. Nos encontramos ante una imposición del “copyright” sobre los partidarios del “copyleft” que vulnera derechos e intereses colectivos en lugar de garantizarlos y favorece que la recaudación se concentre en muy pocas manos.

5. Lejos de ser una amenaza, los agregadores de noticias y otras herramientas digitales que enlazan y citan al medio de origen, tales como buscadores, redes sociales o blogs, favorecen el libre acceso ciudadano a la información y generan un amplio tráfico hacia los medios de comunicación. Además, siendo el derecho de cita la esencia del Periodismo, esta ley amenaza frontalmente su ejercicio. Criminalizar los enlaces genera una inseguridad jurídica que cuestiona los fundamentos y el uso de internet. Garantizarlos, respetando los derechos, beneficia a todos: usuarios, herramientas y medios de comunicación.

6. La mal llamada “tasa Google” ha sido impulsada sólo por una parte del colectivo de editores, los integrados en AEDE. Otras asociaciones y editores se oponen a esta medida. AEDE debería considerar las consecuencias económicas que supondrá para sus socios salir de los indexadores y las desastrosas consecuencias para sus empleados, como recortes salariales y pérdidas de empleo. Este canon de AEDE aumentará aún más la precariedad de un sector tremendamente castigado por la crisis.

7. La entrada en vigor de esta Ley supone una tasa adicional para el conocimiento. La entidad de gestión de derechos CEDRO recauda actualmente de los profesionales de todo el sistema educativo. La nueva ley establece que las Universidades paguen también por los contenidos que los profesores publican para sus alumnos, y que hasta hoy se acogían a licencias Creative Commons. CEDRO recaudará en régimen de monopolio un canon de 5 euros por alumno. Consideramos esto un atentado contra la Educación, la investigación y los textos académicos, que pasarán a estar regidos por el “copyright” en lugar de ser de dominio público.

8. Este canon, con cargo a los Presupuestos Generales del Estado y de cuantía no determinada por la ley, actúa en detrimento de la justa recompensa a los autores y supone una subvención encubierta a los editores, a quienes el art. 2 de la Directiva 2001 de Propiedad Intelectual NO INCLUYE como beneficiarios de derechos de propiedad intelectual, y que pese a ello se llevan el 45% de la recaudación de CEDRO. Es significativo que la redacción de la ley se refiera sólo a las “industrias culturales” ignorando expresamente a “los autores”, agravando una situación que ya se inició con la pérdida de derechos de los periodistas a favor de los editores por la confección de “clippings” (resúmenes de prensa).

9. Se elimina “de facto” el derecho de copia privada, vinculándolo a la copia material de un soporte físico, práctica ésta casi inexistente en la era digital. La copia privada de una obra es un uso legitimo que existía antes de internet y seguirá existiendo tras esta reforma. Gravar con un canon a la copia privada equivale a imponer una multa preventiva a cada ciudadano ante un hipotético uso delictivo, por más que éste nunca suceda. Criminalizar al consumidor con fines recaudatorios no es el camino.

10. No han de apoyarse medidas de control de la “piratería” que pongan en peligro la esencia misma de la red. Oponerse a esas medidas no implica respaldar la caricatura del “todo gratis”. Es preciso desarrollar un nuevo marco de protección de la industria cultural que tenga en cuenta las particularidades de la era digital y sirva para lo que nació este tipo de legislación: fomentar la práctica de la cultura ofreciendo una compensación económica a los autores.

11. Esta Reforma debería incluir medidas de acompañamiento que apoyen el desarrollo de nuevos modelos de negocio basados en internet, así como la mejora de los ya existentes. De no hacerlo, perjudicará la innovación de los sectores afectados y perpetuará un modelo de distribución cultural y de acceso a la información manifiestamente caduco.

12. Esta reforma de la LPI aparenta ser producto de una dinámica de corruptelas entre lobbies y el poder político, evidenciado por el reciente relevo de los directivos en los principales diarios nacionales y la escenificación de la reforma de la ley presentándola con una foto del presidente de la AEDE junto a la vicepresidenta del Gobierno. Esto pone bajo sospecha a unos y otros, si consideramos la cercanía de procesos electorales.

CONCLUSIÓN:

La reforma de esta ley, tal cual se ha redactado, está abocada al fracaso y la auguramos muy corto recorrido, pues no se adecúa a la realidad ni cubre las necesidades de los sectores y agentes implicados. Es un freno para el desarrollo de la cultura libre y la industria, inasumible en tiempos de dificultades económicas, en los que es preciso primar la innovación y favorecer el surgimiento de nuevos mercados emergentes, en los que España demuestra un enorme potencial.

Además, contiene innumerables ambigüedades e indefiniciones, que una ley de esta envergadura no puede permitirse, ya que abre la puerta a una aplicación discrecional y a graves efectos colaterales indeseados.

Por todo ello, instamos al Gobierno a reconsiderar y retirar esta reforma y a abrir con todos los sectores afectados el diálogo que estos reclaman desde hace meses para aportar soluciones más adecuadas a la nueva realidad que plantea la sociedad digital.

Al mismo tiempo, hacemos un llamamiento a toda la sociedad para participar, aportar, comprometerse y difundir la campaña de rechazo al #CanonAEDE difundiendo tanto esta declaración como sus actos, acciones e iniciativas.

#canonAEDE
http://canonAEDE.org

jueves, 20 de junio de 2013

Mercedes Baztán, amiga, compañera y colega

Aún no me puedo creer que ya no esté, que se haya marchado tan de repente. Marcedes Baztán Segura, mi amiga, mi compañera, mi colega de muchos años en la edad de oro de las revistas dominicales ha fallecido hace unas horas. Y hablar de ella en pasado me parece imposible.
Mercedes formaba parte de esa inmensa legión de profesionales de los medios que sólo los compañeros y colegas recuerdan. Aprendí a su lado, aprendí de ella y con ella buena parte de lo que este oficio me ha dado, personal y profesionalmente.
Jamás la escuché una mala palabra sobre nadie, lo que no significa que no fuese implacable y lúcida en sus críticas. Compartió conmigo su obsesión por el trabajo bien hecho y el respeto por los lectores. Me descubrió Navarra y soportó con amabilidad mis defectos. No recuerdo haber discutido nunca con ella, y mira que discrepábamos en muchas cosas, pero siempre respetamos nuestras creencias, sin banderías ni exclusiones.
Me enseñó a buscar lo que une y no lo que separa a las personas, a no dar nada por supuesto, a comprobar, a leer dos veces y a desaparecer, a dejar que los textos hablasen por sí mismos. Fue una pieza fundamental en el éxito de El Semanal, primero en Taller de Editores y después en Vocento, aunque estoy convencido de que no reconocieron ni van a reconocer su labor por pura ignorancia.
Nunca tuve la oportunidad de decirle cuánto la quería y la respetaba, lo importante que era para mí su amistad y, por qué no decirlo, su magisterio. Algo que hubiera rechazado con su mirada socarrona y sabia.
Nos vimos por última vez hace unos meses, en una improvisada comida para intercambiar lotería de Navidad, para hablar de hijos, de periodismo, de política, de este tiempo tan pobre espiritualmente que nos tocó vivir.
Y también hablamos de los madrugones en julio para ver en televisión a los toros corriendo por las calles de Pamplona, nuestra costumbre de años en la redacción.
Mercedes, amiga y compañera, descansa en paz.

viernes, 3 de agosto de 2012

Mi amigo, Roberto de la Oliva

Mi amigo Roberto, Rober, tenía 54 años cuando se marchó a comienzos de esta semana después de varios años luchando contra un cáncer medular. Hacía más de un año que no teníamos contacto, porque él estaba ocupado viviendo y disfrutando de sus hijos y de su mujer, mientras yo postergaba cualquier contacto para no sentirme mal.
En su momento, Rober no lo dudó cuando yo necesité que alguien me escuchase un rato y me ofreció su serenidad y su sentido común. Eran sus rasgos más llamativos, o al menos los que me siempre me impresionaron. Me he quedado con las ganas de decirle que le quería por ser una buena persona, algo que escasea bastante.
Durante muchos meses Rober se convirtió en un espamer amistoso, que no dejaba de enviar correos electrónicos con powerpoints de todas clases, hasta que la falta de respuesta de sus corresponsales le hizo abandonar. Me hubiera gustado decirle que aunque protestaba por sus correos no me perdía ni uno y que nunca los mandé a la papelera.
Conservo de él -y de Susana, su esposa- grandes recuerdos de los tiempos ingenuos, de etapas mágicas en nuestras vidas en las que todo estaba por hacer y nos invadía una sensación de poder con todo. Siento no haberle dicho nunca cuánto me admiraba que fuera empresario y que sacara adelante Decotor. 
Voy a echar de menos las conversaciones con él sobre los juguetes de hojalata antiguos y algunas marcas de coches, las únicas aficiones que alguna vez le robaron un poco de tiempo de su verdadera pasión, la familia.

lunes, 4 de junio de 2012

CT o la Cultura de la Transición

No sé si dar la enhorabuena a los autores por caerse del guindo o por su valentía, pero bienvenido sea este manifiesto colectivo contra la placidez cultural, política y social en la que vive España desde la muerte del dictador y la consagración de lo esencial de su régimen en la llamada Transición.
Herederos de Teresa Vilarós y su obra El mono del desencanto, la primera hasta donde yo sé en que se cuestionaba la santa Transición con rigor, los autores de CT o la Cultura de la Transición abundan en una idea que algunos llevamos sintiendo desde 1977; a saber, que la supuesta democracia española era un camelo y que la mayoría de los grandes asuntos políticos no se pueden cuestionar.
Desde la Constitución hasta las leyes electorales, la forma de Gobierno o la financiación de las creencias ajenas, en estos 30 años, con ningún Gobierno ha habido oportunidad de "tocar nada": cuando había bonanza económica, porque "está bien así" y cuando vienen mal dadas porque "tenemos problemas más importantes".
Y bueno, depende. Estamos donde estamos en buena medida por el concepto patrimonial del Estado que tienen la mayoría de las elites en las administraciones con la complicidad de los ciudadanos. Sin olvidar que el primero que toma España como finca particular es el Jefe del Estado.
Así que, en la línea de Gregorio Morán y otros cuantos dinosaurios a los que la modernidad no los deslumbró, este libro desglosa por sectores la falta de una cultura crítica con el poder, los orígenes de esa complacencia y sus consecuencias, ejemplificadas en un inmovilismo cultural empobrecedor y hasta cutre, en el que los mismos se reparten las prebendas y subvenciones a cambio de un espeso manto de silencio sobre cualquier actividad que huela a heterodoxia. Precisamente en el año del centenario -este no celebrado- de Menéndez Pidal, el santo laico de la Falange, y polígrafo habitual de los manuales de Literatura.
El libro, con licencia CC y un precio de 5 marcos, quiero decir euros, es como todos los manifiestos, reductor y poco solemne. Se echa en falta un poco más de estructura y de fuentes. Es irregular según se trate de unos autores u otros y también injusto en algunos momentos. Pero eso forma parte de su encanto y de su carácter: es un grito y no un tratado, con más de patada en la puerta, que de llave.
Sería grosero reducirlo a unas pocas líneas, así que sirvan estas como adelanto de próximos posts dedicados a desmenuzar un poco más este libro, altamente recomendable.
En Diagonal Web, un buen reportaje sobre el libro.
Y en Google Books, pasajes seleccionados.

jueves, 3 de mayo de 2012

Sin periodistas no hay periodismo. Sin periodismo no hay democracia


1. Porque somos periodistas y nuestro deber es elaborar informaciones veraces, rigurosas, contrastadas y contextualizadas, no simplemente rellenar espacios vacíos en los medios de comunicación.
2. Porque no podemos aceptar ruedas de prensa sin preguntas y debemos acabar de una vez por todas con la estrategia de negar explicaciones a los ciudadanos #sinpreguntasnocobertura.
3. Porque no queremos ser meros distribuidores de información elaborada por los poderes políticos, económicos, culturales, deportivos y de cualquier otro sector.
4. Porque defendemos un periodismo libre de presiones y servidumbres políticas y económicas que nos devuelva la credibilidad ante la ciudadanía.
5. Porque los periodistas queremos asumir, con todas sus consecuencias, nuestro papel de garantes del derecho constitucional de los ciudadanos a una información veraz.
6. Porque demandamos una retribución digna por nuestro trabajo #gratisnotrabajo.
7. Porque no queremos que puestos estructurales de las redacciones sean ocupados por becarios y porque nos oponemos frontalmente a la desaparición de las redacciones de los periodistas experimentados, a los que se reemplaza con contratos de salarios indignos.
8. Porque queremos que se ponga remedio a la destrucción masiva de puestos de trabajo que están aplicando los editores en los medios de comunicación.
9. Porque queremos defendernos del intrusismo en nuestra profesión.
10. Porque rechazamos que los empresarios de los medios de comunicación antepongan los intereses económicos al derecho de los ciudadanos a estar verazmente informados, obviando los principios éticos y deontológicos de la profesión periodística.

Manifiesto leído por las asociaciones de la prensa española en varias concentraciones convocadas hoy, día de la libertad de prensa.

domingo, 15 de abril de 2012

El rey Juan Carlos y el cementerio de elefantes

"Estando el Caudillo cazando" es una frase que, además de ejemplificar el mal uso de los gerundios, representa para una generación los modos y maneras de la dictadura franquista. Fue escrita en su momento como encabezamiento de la nota que el régimen dio a conocer para anunciar un accidente de caza de Franco en 1961.
Es lo primero que se me vino a la cabeza al saber del accidente del rey Juan Carlos durante una cacería de elefantes en Botsuana. Y es que hay cosas que parece que no cambian nunca, que forman parte de una esencia rancia y anticuada tanto de la jefatura del Estado español, como de otras instituciones políticas.
A la gestión delegada de unos recursos que son generales, de todos, la política es también cuestión de gestos. Mientras el presidente de Estados Unidos publica su declaración de la renta, aquí el Jefe del Estado se va de cacería sin que sepamos por cuánto. Mientras la Casa Real británica justifica hasta el último penique (y se puede no estar de acuerdo en qué gastan el dinero), aquí la opacidad y el silencio son la norma.
Perdonadme la metáfora, pero igual que las cajas de ahorros y bancos, o la base de nuestro crecimiento económico, la monarquía ha terminado revelando que no estaba hecha de marfil, sino más bien de baquelita o de pasta. Un país y unas instituciones de mercadillo, y no de Tiffanys como nos han vendido.
Porque ya no es sólo una cuestión de democracia, de la necesidad de elegir a quien lleva el nombre de tu país por ahí. Si la monarquía es un símbolo, una representación, como se insiste desde 1975, creo que los ciudadanos no se sienten reflejados en un individuo que mata animales por diversión. Por unos contratos entre señores feudales, no me compensa dejar en manos de una institución al margen de la ley la imagen de mi país.
Como en las antiguas películas de Tarzán, es tiempo de que esta vieja institución se vaya a lo más recóndito de la selva, pero no a cazar, sino a descansar para siempre en un rincón de la historia.

Otros puntos de vista:
Arsenio Escolar, director de 20 minutos
José Antonio Zarzalejos, exdirector de ABC
Antoni Gutiérrez-Rubi, asesor de comunicación

viernes, 13 de abril de 2012

De vuelta a casa

Después de una fructífera experiencia, en lo personal y en lo profesional, en el desarrollo de un diario digital, vuelvo por aquí.
En los próximos días recuperaré algunos textos publicados allí y alguna otra idea que se quedó por el camino. Y de paso trasteo con el nuevo diseño de Blogger, que parece que Google está empeñado en unificar criterios de diseño en todos sus productos.