sábado, 6 de marzo de 2010

Cómo editar un texto (XIII)

Otro comentario de Jetro se refiere a la edición de presentaciones, los populares power point que, me temo, han hecho más mal que bien a la hora de expresar ideas. Pocas son las presentaciones que aclaran o explican conceptos, convertidas desde hace años años en una ilustración con datos que se proyecta para distraer al respetable, sin entender su función didáctica.
Suele ser más un problema de maquetación que de textos, entre otras cosas, porque las presentaciones llevan cada vez menos texto. En origen, a la hora de hacer una presentación, hay que recordar que tienen un doble carácter: por una parte, como guía o guión de una conferencia para su autor; y por otra, como ilustración para los oyentes. El error más común consiste en tomar la 'ilustración' en su sentido fotográfico, y no en su sentido 'iluminativo'.
Ilustrar en una presentación es iluminar gráficamente aquellas partes de una conferencia que son más complejas y oscuras, es aclarar, reafirmar y explicar; no es añadir palabras grandilocuentes ni amontonar cifras alocadamente. ¿Porqué se produce esto? Sencillamente, porque se escriben directamente las ideas en la presentación, sin partir de un texto previo. En mi experiencia, da la impresión de que en algunas presentaciones las ideas han surgido a la vista de las imágenes que la ilustran y no al revés.
Poco se puede hacer en la edición, salvo completar las ideas apuntadas y no resueltas, corregir los errores y tratar de unificar los criterios en materia de títulos, colores y el énfasis diferente que hay que aplicar a unos conceptos u otros. En cualquier caso, perdido su sentido original, tal vez en el futuro encontremos editores de presentaciones profesionales, capaces de escribir desde su experiencia.

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